Recomendaciones

Los Estados tienen la obligación de prevenir la violencia sexual contra las niñas y garantizar el desarrollo pleno de su niñez. Ante las alarmantes cifras de maternidades en niñas en América Latina y el Caribe, generadas por dicha violencia, hacemos las siguientes recomendaciones a los Estados:

 

  • Garantizar que las niñas víctimas de violencia sexual reciban una atención integral, teniendo en cuenta la afectación que un embarazo genera en su salud física, mental y social.

  • Garantizar el acceso de las niñas víctimas de violencia sexual a servicios integrales de salud sexual y reproductiva, incluyendo a la interrupción legal del embarazo, reconociendo que un embarazo siempre implica un riesgo inminente a la vida y salud de las niñas.

  • Contar con procesos legales expeditos para las niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual, que sean congruentes con la legislación nacional y los estándares internacionales de derechos humanos.

  • Capacitar de manera continua al personal tanto del sector judicial como médico sobre la atención integral que deben recibir las niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual, con perspectiva de género y derechos humanos.