Susana

Susana

Ella es Susana, 14 años, Ecuador

Desde los 12 años, Susana era violada rutinariamente por su padre hasta que a los 13 años resultó embarazada. Nunca se atrevió a decir nada ya que, como en la mayoría de los casos, su padre la tenía amenazada.  “Si no te dejas o dices algo, mataré a tu hermano”, eran las palabras que Susana escuchaba cuando su padre se acercaba.

Tardó varios meses en saber que estaba embarazada, pues ni siquiera sabía realmente lo que estaba sucediendo en su cuerpo. Con tan solo 13 años, Susana enfrentaba una vida de violencia, un embarazo no deseado pero además una muy deficiente atención durante el parto que culminó con violencia obstétrica en el parto, ya que tuvo que soportar comentarios ofensivos y una actitud soberbia del personal médico que la atendió.

Ana

Ana

Ella es Ana, 11 años, Nicaragua

Cuando Ana tenía 9 años, su madre se casó de nuevo. Un par de años después, su padrastro aprovechaba las ausencias de la madre de Ana para abusar sexualmente de ella. Ana se lo contó a su mamá pero no le creyó y el padrastro siguió abusando rutinariamente de ella, hasta que meses después, quedó embarazada. En Perú, el aborto está penalizado, sin importar la situación, por lo que Ana no tuvo más opción que seguir adelante con el embarazo. Dejó la escuela y cayó en una profunda depresión.

Lucía

Lucía

Ella es Lucía, 9 años, México.

Lucía era una muy buena estudiante. Cursaba el tercer año de primaria y era muy cercana a su profesor, quien se había ganado su confianza. Él le pedía que se quedara después de clase para ayudarle a arreglar el salón y una tarde, la violó. Lucía quedo muy lastimada física y emocionalmente. No dijo nada en casa ni a sus amigos, hasta que empezó a sentirse muy extraña. Cuando fue al médico con su mamá, tenía 15 semanas de embarazo, por lo que no se le permitió abortar. 

Juana

Juana

Ella es Juana, 14 años, Guatemala

Juana viene de una comunidad indígena extremadamente pobre. Su medio hermano abusó sexualmente de ella a los 12 años, quedando embarazada a los 13. Conforme al protocolo de atención a víctimas de violencia sexual de Guatemala, Juana fue enviada a una casa materna y posteriormente es trasladada a otra, lejana de su comunidad y de su familia, lo que representó un choque emocional muy fuerte para ella: vivir un embarazo no deseado siendo niña y lejos de su entorno.